DescubriendoRosario Jueves, 09 de Abril de 2020


Ubicación:

San Lorenzo esquina San Martin
Tel: +54 (0341) 4247683
Web: http://www.savoygrandcafe.com....

1910: Esplendor by Wyndham Savoy Rosario - Savoy Grand Café

* * * * 4-Estrellas

Estilo arquitectónico: NEOCLACISISMO FRANCÉS

LA HISTORIA

Cuando llegó el Centenario de la Revolución de Mayo, en 1910, Rosario tenía poco más de 192.000 habitantes y pocos hoteles, la mayor parte de ellos construidos en el siglo XIX. El Centenario iba a obligar a un urgente “aggiornamiento” en esa materia, para atender a los muchos extranjeros que llegarían al país y a la ciudad para asistir a los festejos del aniversario, y a los viajeros que arribaban desde el interior del país.

En esa “fiebre de hacer” se inscribe la inauguración, el 30 de abril de 1910, del Savoy Hotel, gestado por el empuje de dos inmigrantes suizo-italianos: Aquiles Chiesa y Alejandro Máspoli. El terreno elegido estaba ubicado en una zona estratégica de la ciudad: próximo a los edificios de la Bolsa de Comercio, de 1908; el Banco Francés del Río de la Plata, del mismo año y la Compañía de Seguros La Rural: lo que hoy se llamaría “la city” bancaria y comercial rosarina. El edificio contaba con subsuelo, planta baja y tres pisos, rematado por una cúpula de 30 metros de alto, que competía gallardamente con la de su contemporáneo vecino, el Hotel Majestic.

EL BAR

Buena parte del salón está ocupado por el bar donde se puede desayunar, también almorzar, o simplemente tomar un café, como así también degustar algunos platos de la cocina. Cuenta con un servicio diferenciado
y ágil. Pero lo más interesante del bar es dejarse llevar por la imaginación
y recorrer los rincones, que están debidamente señalados, donde se sentaban a tomar un café, Federico García Lorca, Lisandro de La Torre, Edmundo Rivero, Aníbal Troilo
y muchos más.

LA BARRA

La barra tiene una identidad propia y mucha autonomía.
Ocupa un lugar importantísimo en el bar.
En la barra se come, se bebe, se goza, se observa y se degusta lo que el cocinero o el barman prepara. Cambia permanentemente. Es un espacio informal, descontracturado.
Como apoyo para que funcione de esta manera, la barra cuenta con elementos a la vista de todos y al alcance de los clientes que se sientan en este lugar, como un horno de barro, donde se cocina en el momento, por ejemplo, un guiso de lentejas servido en un cuenco de barro o un plato de pastas.
También aparecen los fiambres a la vista de todos, y los tentadores “paninis” con jamón crudo que se elaboran allí mismo. Hay una relación directa entre el cliente y la barra. Ayuda mucho la estética, donde todo se ve, donde se reflotan postres típicos que se hacían hace 40 años, donde aparecen los productos, y los frascos antiguos, a la manera de los almacenes de principio del siglo pasado.
La sensación de la barra es la misma que sentimos cuando nos sentamos en la cocina de casa. Hay un contacto directo, cálido. Hay encuentros.
En la barra se agasaja a los parroquianos.

EL RESTAURANT

Este espacio está diferenciado del bar y la barra por su ubicación y una sutil estética que le otorga un halo más íntimo. La característica del restaurante está dada por los platos, cuenta con una carta variada que fue creada y pensada en todos sus detalles y con una atención personalizada que ofrece el camarero y su ayudante, acompañada de los tiempos propios de la cocina.

 Hacé tu reserva al (0341) 4247683

LA TERRAZA

La terraza se encuentra en el último tramo del edificio y hace las veces de desayunador del Hotel cuyo servicio es suministrado por el Savoy Grand Café.
Es un espacio similar al Salón, con 25 mesas y una capacidad aproximada de 150 personas. En este salón vidriado y con buena iluminación natural es donde mejor se aprecia el trabajo de restauración del edificio.
Es el encuentro de este espacio, moderno, minimalista, con la  impactante cúpula de 30 metros de altura que se erige hacia el cielo y que fue testigo de las fiestas que se hacían allí en los veranos de principio de 1900. La terraza fue uno de los primeros lugares en la ciudad donde se comenzó a pasar cine en el siglo pasado.

LA COCINA

En el comienzo de este siglo, y homenajeando
a los que hicieron esta ciudad, el Savoy Grand Café reabre sus puertas con una apuesta fuerte
a la cocina italiana.
Se pensó una cocina diferente a la habitual, sencilla, fresca, cercana.
Una cocina con sabores simples que recuerda los olores de las mesas de nuestros abuelos y de aquellos inmigrantes que hace 100 años llegaban a la ciudad, pero que se adapta a las nuevas ideas.
Una cocina protagonista, que estimula a la gente con los colores, con los aromas, dinámica, abierta, que rompe con mitos y con hábitos.
La cocina se transformó en el punto neurálgico del emprendimiento, como lo fue también en aquellos comienzos del Siglo XX, según se desprende de las distintas crónicas de la época que hacen referencia a la misma. Había que dar un buen servicio y hacer honor al pasado de la ciudad. Por eso, en el Savoy Grand Café no dudaron y decidieron ofrecer una cocina italiana moderna, con el sello del chef internacional Roberto Ottini.

FUENE: http://www.savoygrandcafe.com.ar/

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